Baloncesto
Chus Mateo ha dado luz verde, Juan Carlos Sánchez y Herreros ya negocian
El Real Madrid de Chus Mateo sigue peleando por cerrar renovaciones difíciles de cara a la próxima temporada.
El Real Madrid celebró este martes el Media Day para atender a los medios de comunicación antes de la Final Four de Berlín, y uno de los grandes protagonistas fue el jugador croata Mario Hezonja.
El croata acaba contrato al final de la temporada y aún no ha renovado. Al ser preguntado por este asunto, contestó en tono de broma: «¿Sobre mi futuro? No tengo ni…, esa palabra, idea«, bromeaba Hezonja. «Estaba hablando con Florentino. Me amenaza cada vez que me ve en el comedor con que me tengo que quedar aquí. Ojalá. Estoy hablando con Juan Carlos [Sánchez] también, con Alberto [Herreros]. Tenemos todos los mismos pensamientos y ojalá lo hagamos», palabras que ilusionan al madridismo ya que ha dejado abierta su renovación.

«Creo que ahora tampoco es el momento para molestar mucho al equipo con esas cosas que son individuales. Después llegará el momento perfecto. También es muy importante para nosotros ganar la liga, que el año pasado casi la regalamos. Hay que competir y luego, ojalá, lleguen las buenas noticias», confesó confirmando que Chus Mateo está encantado con la renovación.
Tavares es otro de los que acaba contrato y tiene muy avanzada su renovación. Podría firmar por tres temporadas más, y Poirier tiene un principio de acuerdo para renovar por dos temporadas y una opcional. Tres asuntos prioritarios a cerrar próximamente…
Foto: Real Madrid
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
