Real Madrid
El fichaje que pidió Ancelotti costaba 80 millones de euros
Carlo Ancelotti lo tenía en su lista de favoritos, pero se disparó su precio y es imposible de firmar este verano.
Tras la marcha de Nacho a Arabia Saudí, el Real Madrid tenía previsto acudir al mercado de fichajes para firmar un central.
La primera opción era el joven central francés Leny Yoro, pero finalmente fichó por el Manchester United. Sin embargo, el central favorito de Ancelotti era Alessandro Bastoni del Inter de Milán.
El Madrid tenía previsto ofrecer entre 30 y 40 millones de euros por Bastoni, pero el club interista se negó a negociar por dicha cantidad, ya que no lo iban a vender por menos de 80 millones de euros, dado que tiene contrato hasta 2028.
Hace unos días, el agente del central italiano, Tulio Tinti, concedió una entrevista a Sky Sport, y dijo que «Bastoni ha tenido muchas ofertas del City, PSG y la última del Real Madrid, pero el Inter no deja marchar a sus campeones».

Bastoni ha conquistado dos títulos esta temporada, la Serie A y la Supercopa Italiana. Bastoni llegó al Inter en 2017 procedente del Atalanta, el Inter pagó 30 millones de euros por su traspaso y ahora mismo es uno de los mejores centrales del mundo.
Es un central muy potente en los duelos, con una gran salida de balón y un gran desplazamiento en largo, y va muy bien en el juego aéreo, lo que le hace muy peligroso en las jugadas de estrategia.
Es uno de los fijos de la selección italiana y era el gran favorito de Carlo Ancelotti para firmar por el Madrid esta temporada, pero su precio se disparó y ha sido imposible ficharlo este verano.
Real Madrid
Marrero se viste de héroe: la Real Sociedad gana la Copa del Rey
La Real Sociedad le ganó la Copa del Rey en La Cartuja al Atlético de Madrid. Los rojiblancos repitieron su historia cayendo en una final muy disputada (2-2) y en la que Marrero y Marín fueron los héroes de los de Matarazzo para revalidar el título cinco años después.
Foto: Getty
Real Madrid
El Real Madrid volverá a luchar
El 19 de mayo de 2023, después de sufrir una de las caídas más duras de la historia del Real Madrid en Champions League, tras caer por 4 goles a 0 frente al Manchester City en el Etihad Stadium, Toni Kroos lanzó un mensaje claro, contundente y sin segundas: “El Real Madrid volverá a luchar”.
Y vaya si el alemán tenía razón. A pesar de la dureza de una caída que muchos tildaban de fin de ciclo, tan solo un año y trece días después, el Real Madrid volvía a ganar la Champions League tras el duro golpe, y Kroos colgaba las botas, retirándose como uno de los mejores jugadores del mundo en el momento.
El Real Madrid atraviesa un momento de reflexión… y cambios
Volviendo al momento actual, la caída del Real Madrid en Múnich no fue, ni mucho menos, tan dura como aquella. Durante 92 minutos de encuentro, el conjunto blanco no estuvo por detrás en el marcador en ningún momento, y durante largos tramos del partido tuvo la eliminatoria empatada en todo un Allianz Arena.
A esto se suma que, de no ser por una de las decisiones arbitrales más escandalosas que se recuerda en la historia de la Champions, el partido habría llegado a la prórroga. Y ahí, nadie sabe lo que podría haber pasado. Sin embargo, el sentir general en la afición y dentro de la propia Casa Blanca es que ahora es momento de introspección.
Porque sí, en Múnich el Real Madrid fue el Real Madrid. Dio un paso adelante ante uno de los mejores equipos de Europa y, seguramente, con algo más de acierto en ambas áreas, el Real Madrid estaría en semifinales. Pero ahí viene uno de los principales problemas: el Real Madrid no puede ser el Real Madrid dos noches al año.
Y es que el encuentro del Allianz fue, con casi toda seguridad, el mejor de la temporada junto al del Manchester City en el Santiago Bernabéu. Sin embargo, ahora el conjunto blanco llega al mes de abril sin opción a ningún título precisamente porque durante un gran tramo de la temporada no han sido ni han querido ser el Real Madrid.
Y por ello, ahora es momento de depurar responsabilidades. A nivel colectivo y a nivel individual. En el global, queda claro que se trata de una plantilla con carencias, especialmente en la faceta de la creación de juego, pero que puede dar mucho más. Y en noches como la del miércoles lo demostraron a la perfección.
A nivel individual, también llega la hora de apuntar ciertos comportamientos. Es cierto que Eduardo Camavinga fue expulsado por una acción que no es sancionable en 999 de cada 1.000 partidos. Tan cierto como que provocar esa situación teniendo amarilla es un error que no cometen ni los infantiles. Y como quedó demostrado el año pasado en el Emirates, no es la primera vez.
En el plano ofensivo, es evidente y debe serlo que en Europa no se puede perdonar tanto. Porque cuando perdonas tanto a un equipo como el Bayern de Múnich, lo más posible es que ellos no hagan lo mismo contigo. Y así fue. Y dentro de esta lista entran tanto Vinicius como Mbappé.
Donde no entran ambos es en el ámbito del esfuerzo. Un sector generalizado de la prensa tiende a generalizar y asegurar que los tres de arriba no defienden. Un hecho fácilmente desmontable con las cifras en la mano en lo que respecta a Bellingham y Vinicius, que fueron en Múnich el primero y el cuarto que más kilómetros recorrieron respectivamente.
Mbappé, muy acertado de cara a puerta desde agosto hasta enero, puede tender a pensar que su calidad lo exime de ese tipo de esfuerzos. Así lo demuestra su posición en el 55º puesto de 57 jugadores de Europa a la hora de presionar. Y su pasividad en el tanto de Luis Díaz, con el equipo con un hombre menos, es el fiel reflejo de que los campeonatos los ganan los equipos, no las estrellas.
Ahora el conjunto blanco tiene largos meses por delante para reflexionar qué y cómo debe cambiar para volver a una senda ganadora. Y volviendo a citar al seis veces campeón de Champions, Toni Kroos, cuando el PSG ganó la pasada Champions: “Es genial ver que todavía se trata de ser un equipo”. Y a buen entendedor, pocas palabras bastan.
Foto: UEFA
