Real Madrid
El primer discurso de Huijsen: «Desde que llamó el Madrid ya no tuve ojos para otros»
Tras las palabras del presidente Florentino Pérez, Dean Huijsen ha tomado la palabra por primera vez como nuevo jugador del Real Madrid, en un acto celebrado en el pabellón de la Ciudad Real Madrid, acompañado por su familia, sus representantes y varios directivos del club.
El joven central ha pronunciado un breve pero sentido discurso, en el que ha querido agradecer la confianza y dejar claro que llega con ambición, compromiso y el deseo de hacer historia con la camiseta blanca.
Estas fueron las palabras de Huijsen:
«No tenía ojos para otros equipos«
«Lo primero, dar las gracias al presi y al club por toda la confianza. Quería estar aquí desde el día uno y desde que llamó el Real Madrid ya no tenía ojos para otros equipos. Dar las gracias a mis padres y a todos los que me han ayudado desde Italia, Inglaterra… Dar las gracias a mis hermanos, por estar apoyándome. Llego al mejor club del mundo y estoy aquí para darlo todo, voy a trabajar, seguir siendo humilde, y ojalá podamos ganar muchos trofeos juntos, empezando por el Mundial de Clubes. El Real Madrid es el club de mi vida y espero estar aquí durante muchos años. ¡Hala Madrid!».
Un sueño cumplido con trabajo y responsabilidad
Huijsen ha querido remarcar que vestir la camiseta del Real Madrid es un sueño hecho realidad, pero también una responsabilidad enorme. Formado en España, con ADN competitivo y un perfil técnico muy valorado por Xabi Alonso, el defensa ha llegado con la idea de crecer día a día y de ganarse su lugar en el primer equipo.
Sus primeras palabras han sido recibidas con aplausos y con una ovación por parte del público presente. Un acto breve, sencillo y sin artificios, como el propio estilo del jugador dentro del campo. La sensación en Valdebebas es clara: Huijsen ha venido para quedarse.
Real Madrid
Mendy se operó en Francia con el doctor Bertrand Sonnery-Cottet
Ferland Mendy se lesionó ante el Espanyol en uno de los últimos partidos recientes del Real Madrid y ya ha sido operado con éxito por el médico Bertrand Sonnery-Cottet, en Francia, bajo la supervisión médica del club blanco.
«Nuestro jugador Ferland Mendy ha sido intervenido hoy con éxito, bajo la supervisión de los Servicios Médicos del Real Madrid, de una lesión en el recto femoral de la pierna derecha.
Mendy comenzará en los próximos días los trabajos de recuperación», apuntan en el pertinente parte médico.
Real Madrid
Se acabó
Último ridículo de las estrellas que tienen tomado el vestuario y que han secuestrado al Real Madrid. El Barça cantó el alirón tras ponerse 2-0 en 18 minutos y pudo desangrar a los de Arbeloa. Se termina una temporada para olvidar. Solo quedarán los partidos ante Oviedo, Sevilla y Athletic Club sin nada en juego antes de un verano que se avecina muy turbulento en la capital española.
En la semana del Clásico se habló de todo menos del Clásico. La pelea de vestuario en Valdebebas marcó la actualidad del Real Madrid y la renta disparada del FC Barcelona sobre los blancos dejaba el duelo como algo muy «light». Sin embargo, y no era detalle menor, el conjunto de Hansi Flick podía cantar el alirón ante los de Arbeloa en el Spotify Camp Nou. Se olvidaron del fútbol y volvieron a demostrar que algunos no merecen vestir esta camiseta.
Para el encuentro, sin Mbappé ni Valverde, pero con Tchouaméni – y el discutido Camavinga – de inicio. Arbeloa dejaba en el banquillo a Pitarch, mientras que apostaba por Gonzalo García y Brahim, junto a Vinicius. Con una novedad de última hora ya que Dean Huijsen sintió un pinchazo durante el calentamiento y tenía que entrar Raúl Asencio para ocupar la posición en el eje central con Rüdiger.

La primera parte terminó 2-0, pero pudo acabar con 3-0 o 4-0. Unos primeros 45′ indignos del Real Madrid, una vez más, pero sumándole el regocijo total de un Camp Nou que pedía la oreja y el rabo de los blancos. Sin hacer nada de otro mundo, pero en el minuto 18 ya iba ganando 2-0 y en el 40′ pudo ponerse 3-0 con varias ocasiones claras de Rashford y de Olmo. Del Real Madrid, sin noticias y sin recursos de ningún tipo.
El 1-0 llegó en el minuto 8 y fue obra de Marcus Rashford, de falta directa, ajustándosela a la cruceta de Courtois. Poco o nada que decir. El 2-0 fue un delirio. Un poema. Un drama. Una definición perfecta de la temporada. Fue obra de Ferran Torres y tuvo de espectadores a Bellingham, Camavinga, Asencio, Tchouaméni, Arnold… Inapelable para Courtois que sí que se salvaba de la quema.

La apatía al salir del tiempo de descanso de los vestuarios era otra definición ideal del actual Real Madrid y del vestuario, absolutamente descontrolado, en el que nadie ejerce la ley. Arbeloa, una víctima más del despropósito ejercido por futbolistas y por la propia directiva. El madridista está muy cansado de tener que lidiar ante momentos así como el de esta noche que le dio el alirón de Liga matemático al FC Barcelona.
En la segunda parte también salió el «efecto Negreira» – que no fue excusable por el lamentable partido merengue – dejando en el limbo un codazo de Eric García que le hizo una aparatosa brecha en el labio a Bellingham.

No hubo reacción. No hubo nada. La nada más absoluta que se vio durante toda la temporada desde que parte del grupo decidió cargarse a Xabi y desde que Arbeloa lo tuvo todo en su contra. El Clásico fue azulgrana y la vergüenza fue blanca. Muchos no merecéis vestir la camiseta del Real Madrid.
