Baloncesto
El Real Madrid certifica su paliza al Barça y ya está en la final
El Real Madrid Baloncesto jugaba en el Palau Blaugrana ante el Barça Basket para tratar de poner el 3-0 en la serie y plantarse en la final… y lo ha conseguido con el 92-95.
Los de Chus Mateo se clasifican para la final de la Liga Endesa, al ganar el tercer partido en el Palau Blaugrana en un partido intenso y duro, y el Madrid se mete en la final con un claro 3-0. Venció claramente en los dos primeros partidos y se enfrentará al ganador del Unicaja Málaga-UCAM Murcia.
El primer cuarto acabó con un 20-25 favorable al Real Madrid, que comenzó el partido muy acertado en ataque con un parcial de 7-14. El segundo cuarto se igualó bastante, pero el Madrid siguió dominando y el partido llegó al descanso con 4 puntos de ventaja para el Real Madrid, 45-49.
El tercer cuarto fue muy duro e intenso, pero el Madrid, con mucho esfuerzo, logró acabar el cuarto con un punto de ventaja, 72-73. El último cuarto fue muy intenso, pero el Madrid supo superar toda la presión que llegaba desde la grada y la dureza de la defensa azulgrana, y acabó ganando el partido por 92-95, clasificándose para la final de la Liga Endesa.
Se enfrentará al Unicaja o UCAM Murcia; de momento, la eliminatoria va 2-1 a favor de UCAM Murcia. Mañana se jugará el cuarto partido en Murcia.
Foto: ACB Photo
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
