Baloncesto
El Real Madrid de Chus Mateo se marca el 7 de julio como fecha definitiva del fichaje
Tiene firmado a Andrés Feliz y Rathan-Mayes, además de renovar a Sergio Llull; todo parece indicar que acabará en el Barça o en la NBA en los San Antonio Spurs.
El Real Madrid ha establecido el 7 de julio como fecha límite para decidir si ficha o no a Juan Núñez, elegido en la segunda ronda del draft de la NBA en el puesto 36 por los San Antonio Spurs. Ahora, el base madrileño debe elegir entre la oferta de los Spurs o la que tiene del FC Barcelona.
Según el diario Sport, Núñez tiene un acuerdo total con el Barça para jugar la próxima temporada en el club blaugrana. Sin embargo, para que esto suceda, el Real Madrid tendría que renunciar al derecho de tanteo que tiene sobre Juan Núñez desde 2022, cuando fichó por el Ulm alemán.
Antes del 7 de julio, el Barça debe enviar su oferta a la Liga ACB, que la comunicará al Madrid. Si el equipo blanco iguala la oferta, Núñez sería jugador del Real Madrid, aunque esto es poco probable.
El Madrid acaba de fichar a Andrés Feliz y ha renovado a Llull por una temporada más, cubriendo el puesto de base con Campazzo, Feliz, y Llull. Además, si llega el escolta canadiense Xavier Rathan-Mayes, que también puede jugar como base, es aún menos probable que el Madrid ejerza el derecho de tanteo por Juan Núñez.

Un caso similar ocurrió la temporada pasada con Willy Hernangómez, cuando el Madrid no ejerció su derecho de tanteo y el jugador acabó fichando por el Barça.
Ahora, habrá que esperar la decisión de Juan Núñez, que está disputando el preolímpico con España. El 7 de julio sabremos si acepta la oferta del Barça o se marcha a la NBA con los Spurs.
Foto: ACB Photo
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
