Baloncesto
El Real Madrid blinda a Tavares con una renovación astronómica
El Real Madrid ha asegurado el futuro de Walter Tavares con un nuevo contrato que extiende su vínculo con el club por las próximas cinco temporadas.
Durante sus siete años en el equipo blanco, Tavares ha sido una figura central en la conquista de un impresionante palmarés que incluye 14 títulos destacados.
Entre ellos 2 Copas de Europa, 4 Ligas, 2 Copas del Rey y 6 Supercopas de España. Su contribución va más allá de los trofeos colectivos, ya que ha sido reconocido repetidamente como uno de los mejores pívots de Europa.
Tambien formando parte del quinteto ideal de la Euroliga en múltiples ocasiones y ganando premios individuales como MVP en importantes finales como la Final Four y la Liga Endesa.
Desde su llegada al club, Tavares se ha consolidado como una pieza fundamental en el éxito continuo del Real Madrid en el baloncesto europeo, mostrando un dominio tanto en la defensa como en la ofensiva que lo convierten en un activo invaluable para el equipo.
Se termina su largo culebrón, con ofertas desorbitadas y fuera de mercado, firmando esa extensión por el club de su vida, el Real Madrid, que lo blinda con una renovación a su altura hasta 2029.
Foto: Real Madrid
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
