El Real Madrid verá reducida al mínimo su preparación antes de comenzar la Liga. Tras alcanzar las semifinales del Mundial de Clubes, el conjunto blanco solo contará con 15 días de pretemporada antes de medirse al Osasuna en el arranque del campeonato. En Valdebebas dan por imposible negociar un aplazamiento, pese a la carga física acumulada.

Un calendario que aprieta sin concesiones

La idea de solicitar un retraso en el debut liguero se planteó internamente como un balón de oxígeno. Sin embargo, la RFEF y LaLiga han rechazado cualquier cambio de fecha: el calendario futbolístico está ya encorsetado y no prevé margen para ajustes. Una guerra en toda regla planteada por Javier Tebas. Para los jugadores, será un desafío afrontar sesiones intensas de recuperación y trabajo táctico casi sin descanso.

El Real Madrid no contará con suficiente descanso (Foto by Kyodo News via Getty Images)

Riesgos y preocupaciones en el vestuario

En el vestuario cunde cierta inquietud. Los futbolistas saben que tendrán que compaginar entrenamientos de alto impacto con pruebas médicas para asegurarse de que no se agraven lesiones. La sofisticada planificación física diseñada por Xabi deberá adaptarse al ritmo frenético de los próximos días. También preocupa el aspecto mental: tras vivir la euforia de un Mundial de Clubes tan exigente, pasar de golpe a la tensión liguera puede pasar factura.

Mientras tanto, el Osasuna disfruta de un verano más relajado y presumiblemente llegará con mayor frescura al partido. El equipo navarro ve en este escenario una oportunidad de dar la sorpresa en el Bernabéu ante un rival con un rodaje mínimo.

Para el Real Madrid, el caso sirve de lección: la acumulación de competiciones de primer nivel cada vez deja menos margen para cuidar descansos. Con la Copa, Supercopa, la Champions y el Mundial de Clubes como telón de fondo, Xabi Alonso deberá dosificar esfuerzos y confiar en la profundidad de plantilla.