Baloncesto
El Real Madrid sufre pero no falla: décima victoria seguida en casa en la Euroliga
El equipo de Scariolo venció a la Virtus Bolonia (92-84) en un partido que se decidió en los últimos tres minutos. Hezonja, con 19 puntos, fue la referencia blanca.
Hay victorias que se disfrutan y victorias que se digieren. La de esta noche en el Movistar Arena entra claramente en la segunda categoría. El Real Madrid superó a la Virtus Bolonia en la jornada 30 de la Euroliga con más sufrimiento del esperado, pero con la contundencia suficiente cuando más importaba. El resultado final, 92-84, no refleja del todo un partido que estuvo igualado durante demasiado tiempo para el gusto madridista.
El número que más importa esta noche no es el marcador. Es el diez. Diez victorias consecutivas en casa. El mejor balance local de toda la competición. Un Movistar Arena que se ha convertido en una fortaleza en la que los rivales entran sabiendo que casi nunca salen con la victoria.
Durante gran parte del encuentro, los de Scariolo controlaron con comodidad. Llegaron a tener ventajas de hasta once puntos y el partido parecía encarrilado. Pero la Virtus, un equipo irregular capaz de ganarle al Barça la semana pasada, no se rindió. En el último cuarto igualó el partido y obligó al Madrid a un esfuerzo extra que no estaba en el guión.
Fueron los últimos tres minutos los que resolvieron todo. Ahí apareció el Madrid de verdad, el que sabe gestionar la presión en los momentos que definen los partidos. Mario Hezonja fue el más destacado de los blancos con 19 puntos y un eficiente 3 de 5 en triples, liderando al equipo cuando más lo necesitaba.
Scariolo no ocultó su preocupación por la carga de minutos acumulada por sus jugadores durante el parón internacional, especialmente por los argentinos Facundo Campazzo y Gabriel Deck, que disputaron media hora en el partido ante Panamá en Buenos Aires.
«No es la situación ideal. Además de los minutos de partido, está el viaje. Los datos sobre el sueño que han ido acumulando los jugadores son muy malos. Tenemos que ver cómo podemos tener rendimiento sin riesgo de lesión», admitió el técnico italiano.
Es una advertencia que conviene no ignorar. El Madrid afronta el tramo más exigente de la temporada con jugadores que llegan justos físicamente, y eso tarde o temprano pasa factura.
A falta de nueve jornadas para el final de la liga regular, el Madrid es cuarto, a un triunfo del segundo y con dos de ventaja sobre el décimo puesto. Una posición cómoda pero no definitiva. Queda Liga Regular por delante y el equipo no puede permitirse relajarse, especialmente fuera de casa donde el rendimiento ha sido menos sólido.
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