Baloncesto
El Real Madrid tumba al anfitrión y se cita en la finalísima con Unicaja
El Real Madrid de Baloncesto ganó al Gran Canaria (63-80) y ya está en la gran final de la Copa ACB; los de Chus Mateo se jugarán la trigésima este domingo frente a Unicaja.
Gran Canarias 63 – Real Madrid 80
Gran partido de los de Chus Mateo, que tras dos primeros cuartos muy disputados, el Madrid subió su intensidad defensiva en los dos últimos cuartos. Con un gran Campazzo (13 puntos) y Llull (12 puntos), clasificaron al Real Madrid para la final de Copa, que la jugarán mañana frente al Unicaja Málaga.
Primer cuarto: El partido comenzó con los dos equipos muy intensos en defensa, y muy espesos en ataque. El Madrid tardó 4 minutos en meter su primera canasta, 4 puntos de Musa y 6 puntos de Homesley. El cuarto finalizó con 6 puntos de ventaja para el Gran Canarias: 16-10.
Segundo cuarto: El cuarto comenzó con un parcial de 10-2 favorable al Gran Canarias con 5 puntos de Salvó. El Madrid reaccionó con un parcial de 11-0, con 8 puntos de Hezonja. El partido llegó al descanso con 1 punto de ventaja para el Gran Canarias: 31-30.
Tercer cuarto: El Madrid subió mucho su intensidad defensiva con un gran Tavares dominando los dos tableros y anotando 6 puntos, y un gran Campazzo en la dirección del juego y anotando 9 puntos. El cuarto finalizó con 8 puntos de ventaja para el Real Madrid: 47-55.
Último cuarto: El Madrid siguió con mucha intensidad defensiva y llegó a tener 23 puntos de ventaja, con un gran Llull (12 puntos) y Bruno Fernando (8 puntos).
El Real Madrid jugará mañana la final frente al Unicaja Málaga, que ha vencido hoy al Laguna Tenerife. La final se jugará a las 20.00h en Movistar Plus.
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid

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