Real Madrid
Jadon Sancho es la última gran amenaza por la 15
Jadon Sancho ha vuelto a encontrarse con su mejor nivel después de su fallido paso por el Manchester United.
En el Dortmund, ha recuperado su mejor forma física y se ha convertido en la gran estrella del equipo alemán. Su buen rendimiento ha sido clave para que el conjunto borusser haya llegado a la final de la Champions.
Sancho puede jugar tanto de mediapunta por su gran visión de juego como de extremo derecho por su gran velocidad y su gran regate. Esta temporada ha marcado 22 goles y fue clave en las eliminatorias de cuartos de final contra el Atlético de Madrid, especialmente en el partido de vuelta en el Iduna Park, donde fue una pesadilla para la defensa rojiblanca marcando un gol y dando una asistencia en la victoria 4-2 del Borussia. En las semifinales contra el PSG, no marcó en ninguno de los dos partidos pero llevó constante peligro con su velocidad y regates.
Sin duda, será uno de los jugadores que el Madrid tendrá que vigilar muy de cerca en la final de la Champions. El problema para Sancho es que se va a encontrar con uno de los mejores defensores del mundo, Ferland Mendy, que en la Champions esta temporada está siendo un auténtico muro para los delanteros contrarios.
Los grandes peligros del equipo alemán son sus contraataques con la velocidad de Sancho y Adeyemi, por lo que el Madrid tendrá que cuidar muy bien el balón en el centro del campo para evitar sus rápidos contraataques. Controlando a ambos, además de Füllkrug el Madrid tendrá media Champions ganada.
La Fábrica
Hasta el final… y a la final: ¡Javi Navarro permite soñar con la Youth League!
El solitario gol de Ly parecía dar al PSG la clasificación para la gran final ante el Brujas. Liberto dio alas a los madridistas cuando todo estaba perdido y se llegó a los penaltis. Desde los once metros, moneda al aire… o trabajo. Javi Navarro paró tres penas máximas y metió a los blancos en la gran final.
El Juvenil A del Real Madrid se ilusionó con ganar la Youth League esta temporada y revalidar un título que no se gana desde que Raúl llevaba a sus riendas a los Sergio Arribas, Miguel Gutiérrez o Antonio Blanco, entre otros. Álvaro López aspiraba a ganar el trofeo en Lausanne tras plantarse a la Final Four de forma brillante. Enfrente tenía al nuevo gran miura de Europa: el PSG.

Los franceses han decidido apostar por la cantera y se puede apreciar un gran trabajo a las órdenes de Jean-François Vulliez, junto a toda la parcela de las categorías inferiores del conjunto galo. Llegaron a la Final Four quedando en 13° posición, pero ganaron al Minsk, HJK y Villarreal sin ofrecer dudas de su potencial para llegar a Suiza.
En la otra semifinal ganó el Brujas y era el equipo que esperaría en la finalísima, siendo de los mejores de Europa en categorías inferiores. El Madrid con un once plagado de nombres reconocibles (Fortea, Ciria, Joan, Valde, Aguado, Yáñez…) luchaba por tocar metal en Europa este curso. Por lo menos, habrá opción a finalísima.
Al PSG parecía que le valía con el gol de Elijah Ly para ganar al Juvenil A (en el minuto 29) y dedicarse a defender en lo que quedaba se contienda resistiendo incluso a un remate de Jacobo que lo repelió el poste. Al Real Madrid – en todas las instancias- hay que rematarle y enterrarle varias veces – y la historia se repitió en Suiza.
Cuando parecía que todo estaba finiquitado y que el PSG despojaba el mayor peligro madridista hubo un «click» y se abrió la veda. Una serie de despejes, por suerte y pelea, cayeron en favor del lado blanco y era Liberto el que recogía el esférico con un disparo seco e inapelable que ponía el 1-1 en el marcador y que daba vida a los de Álvaro López.

Quedaba mucha tela por cortar y Javi Navarro tuvo que hacerse gigante ante Abo en una gran ocasión del PSG en el minuto 94 cuando lo tenían todo para marcar el 2-1. Se llegó a penaltis y ahí, al todo o nada y el fútbol le debía una muy gorda al Juvenil. Javi Navarro paró tres penaltis en la tanda y el Real Madrid llegó a la gran final. Será ante el Brujas.
Foto: UEFA
Real Madrid
El Real Madrid volverá a luchar
El 19 de mayo de 2023, después de sufrir una de las caídas más duras de la historia del Real Madrid en Champions League, tras caer por 4 goles a 0 frente al Manchester City en el Etihad Stadium, Toni Kroos lanzó un mensaje claro, contundente y sin segundas: “El Real Madrid volverá a luchar”.
Y vaya si el alemán tenía razón. A pesar de la dureza de una caída que muchos tildaban de fin de ciclo, tan solo un año y trece días después, el Real Madrid volvía a ganar la Champions League tras el duro golpe, y Kroos colgaba las botas, retirándose como uno de los mejores jugadores del mundo en el momento.
El Real Madrid atraviesa un momento de reflexión… y cambios
Volviendo al momento actual, la caída del Real Madrid en Múnich no fue, ni mucho menos, tan dura como aquella. Durante 92 minutos de encuentro, el conjunto blanco no estuvo por detrás en el marcador en ningún momento, y durante largos tramos del partido tuvo la eliminatoria empatada en todo un Allianz Arena.
A esto se suma que, de no ser por una de las decisiones arbitrales más escandalosas que se recuerda en la historia de la Champions, el partido habría llegado a la prórroga. Y ahí, nadie sabe lo que podría haber pasado. Sin embargo, el sentir general en la afición y dentro de la propia Casa Blanca es que ahora es momento de introspección.
Porque sí, en Múnich el Real Madrid fue el Real Madrid. Dio un paso adelante ante uno de los mejores equipos de Europa y, seguramente, con algo más de acierto en ambas áreas, el Real Madrid estaría en semifinales. Pero ahí viene uno de los principales problemas: el Real Madrid no puede ser el Real Madrid dos noches al año.
Y es que el encuentro del Allianz fue, con casi toda seguridad, el mejor de la temporada junto al del Manchester City en el Santiago Bernabéu. Sin embargo, ahora el conjunto blanco llega al mes de abril sin opción a ningún título precisamente porque durante un gran tramo de la temporada no han sido ni han querido ser el Real Madrid.
Y por ello, ahora es momento de depurar responsabilidades. A nivel colectivo y a nivel individual. En el global, queda claro que se trata de una plantilla con carencias, especialmente en la faceta de la creación de juego, pero que puede dar mucho más. Y en noches como la del miércoles lo demostraron a la perfección.
A nivel individual, también llega la hora de apuntar ciertos comportamientos. Es cierto que Eduardo Camavinga fue expulsado por una acción que no es sancionable en 999 de cada 1.000 partidos. Tan cierto como que provocar esa situación teniendo amarilla es un error que no cometen ni los infantiles. Y como quedó demostrado el año pasado en el Emirates, no es la primera vez.
En el plano ofensivo, es evidente y debe serlo que en Europa no se puede perdonar tanto. Porque cuando perdonas tanto a un equipo como el Bayern de Múnich, lo más posible es que ellos no hagan lo mismo contigo. Y así fue. Y dentro de esta lista entran tanto Vinicius como Mbappé.
Donde no entran ambos es en el ámbito del esfuerzo. Un sector generalizado de la prensa tiende a generalizar y asegurar que los tres de arriba no defienden. Un hecho fácilmente desmontable con las cifras en la mano en lo que respecta a Bellingham y Vinicius, que fueron en Múnich el primero y el cuarto que más kilómetros recorrieron respectivamente.
Mbappé, muy acertado de cara a puerta desde agosto hasta enero, puede tender a pensar que su calidad lo exime de ese tipo de esfuerzos. Así lo demuestra su posición en el 55º puesto de 57 jugadores de Europa a la hora de presionar. Y su pasividad en el tanto de Luis Díaz, con el equipo con un hombre menos, es el fiel reflejo de que los campeonatos los ganan los equipos, no las estrellas.
Ahora el conjunto blanco tiene largos meses por delante para reflexionar qué y cómo debe cambiar para volver a una senda ganadora. Y volviendo a citar al seis veces campeón de Champions, Toni Kroos, cuando el PSG ganó la pasada Champions: “Es genial ver que todavía se trata de ser un equipo”. Y a buen entendedor, pocas palabras bastan.
Foto: UEFA
