Baloncesto
Llega a un acuerdo y firmará en horas, renueva con el Real Madrid de Chus Mateo
El Real Madrid está inmerso en la fase decisiva de la temporada, disputando los playoffs de la EuroLeague contra el Baskonia, pero mira el mercado.
El equipo blanco ha ganado los dos primeros partidos y, si gana mañana en el Buesa Arena, se clasificará para la Final Four de Berlín con la posibilidad de reeditar el título conseguido el año pasado en Kaunas frente al Olympiacos.
El equipo blanco también trabaja en la renovación de sus jugadores. Una de las grandes leyendas del club blanco, Sergio Llull, está a punto de renovar por una temporada más. A sus 36 años, ha tenido una gran temporada, promediando 7.6 puntos en la Liga Endesa y 7.9 puntos en la EuroLeague. En el último partido frente al Baskonia, anotó 15 puntos y batió el récord de La Bomba Navarro, convirtiéndose en el máximo triplista de la EuroLeague con 624 triples.

Otras renovaciones
Llull llegó al Madrid en 2007 y ha conquistado 27 títulos, incluyendo 3 EuroLeague. Otro jugador que ha renovado es Musa, quien renovará por 2 temporadas. Ahora, solo faltan por renovar a Tavares, Poirier, Hezonja y Causeur. Rudy Fernández y Sergio Rodríguez se retirarán a final de temporada.
Las renovaciones de Tavares y Poirier están encarriladas; el francés renovará por dos temporadas y una opcional. El cabo verdiano podría tener un contrato similar. Con Hezonja, la situación es más complicada, ya que tiene una oferta del Panathinaikos de 3 millones de euros limpios por temporada, a la que el Real Madrid no puede llegar para no romper el equilibrio económico. Causeur podría renovar por una temporada más.
Estas renovaciones fortalecerán la plantilla del Real Madrid de cara a la próxima temporada para aspirar a ganarlo absolutamente todo.
Foto: Dani Sánchez (As)
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
