Baloncesto
No tiene sitio y Chus Mateo ya da luz verde, salida inesperada en el Real Madrid
Chus Mateo da luz verde a la salida más inesperada del verano; se irá del Real Madrid al no tener sitio en el WiZink Center.
El Real Madrid tendrá un verano muy ajetreado, tanto en salidas como en entradas. Uno de los temas a tratar es el del base maño Carlos Alocén, quien se ha recuperado de una grave lesión de rodilla que lo tuvo parado casi 18 meses.
Esta temporada ha comenzado a jugar, pero Chus Mateo le ha dado muy pocos minutos, y el club se ha planteado cederlo la próxima temporada para que pueda ganar ritmo de competición y volver a estar en plena forma física. De esta manera, podría regresar al equipo más preparado para competir en un club tan exigente como el Real Madrid.
Alocén termina contrato en 2025, pero la idea del club es renovarlo. El Real Madrid afrontará un verano movido en cuanto a renovaciones y fichajes.
Poirier y Tavares tienen sus renovaciones bastante avanzadas; el francés y el caboverdiano renovarán por dos temporadas y una opcional. El capitán Llull ya ha renovado por una temporada más, mientras que Rudy Fernández y Sergio Rodríguez se retirarán al final de la temporada.
La renovación de Hezonja es la más complicada; tiene una oferta del Panathinaikos de 3 millones de euros netos por temporada, cantidad que el Real Madrid no puede igualar para mantener el equilibrio económico de la sección.
En caso de que el croata no renueve, el nombre que más suena para reemplazarlo es Juancho Hernangómez. También suenan los nombres de Garuba, Juan Núñez y Kyle Guy, entre muchos otros. Habrá muchos cambios en la plantilla de cara a la próxima temporada.
Foto: ACB Photo
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
