Baloncesto
Panathinaikos 85 – Real Madrid 70: Mal partido de los de Chus Mateo en Atenas
El Real Madrid Baloncesto perdió 85-70 en el OAKA Arena ante el Panathinaikos de Juancho Hernangómez, Nunn y Mitoglu, entre otros. El vigente campeón tumbó a los de Chus Mateo en Atenas.
El Real Madrid sufrió una dura derrota ante el Panathinaikos con un marcador de 85–70. Un partido en el que los de Chus Mateo estuvieron a remolque durante todo el encuentro, reflejando un rendimiento muy bajo, especialmente en el triple, donde apenas acertaron 3 de 26 intentos. Únicamente se salvaron Hezonja con 18 puntos y Tavares con 17 puntos.
El partido comenzó con ambos equipos estudiándose, pero pronto las defensas se impusieron a los ataques. Durante el primer cuarto, destacaron Nunn con 9 puntos y Juancho Henángómez con 7, mientras que por parte del Real Madrid, Hezonja aportó 7 puntos. Este primer cuarto concluyó con una ventaja de 9 puntos para el Panathinaikos, cerrando el periodo 24–15.
En el segundo cuarto, el Madrid arrancó con un parcial de 0–8, gracias a 9 puntos de Tavares, pero el equipo griego reaccionó de inmediato con 7 puntos de Nunn. Al llegar al descanso, el Panathinaikos mantenía una ventaja de 7 puntos, con un marcador de 40–33.
El tercer cuarto fue el más loco del partido. El Panathinaikos inició con un parcial de 8–0, pero el Madrid respondió con un parcial de 0–9, destacando Llull con 6 puntos y Tavares con 7. En este periodo, también resaltó la actuación de Osman, quien aportó 8 puntos para el equipo heleno.
En el último cuarto, el Madrid subió considerablemente el nivel defensivo y logró un parcial de 0–7. Sin embargo, el Panathinaikos no se dejó detener y reaccionó con un parcial de 8–0, con Juancho Hernàngómez anotando 8 puntos. Por parte del Real Madrid, solo destacó Bruno Fernando con 6 puntos.
El próximo partido del Real Madrid se disputará el domingo 9 de marzo en el Movistar Arena, frente al UCAM Murcia a las 12:30 h.
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid

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