Volvía Franco Mastantuono a la titularidad con el Real Madrid después de unos meses complicados. Tras varias jornadas en las que el argentino no contó para Xabi, su suerte cambió con Arbeloa. En el pasado encuentro liguero, el argentino fue clave en el cambio de signo del encuentro, algo que el nuevo técnico del recompensó con una titularidad.

Y, casualidad o no, la misma noche que Mastantuono regresaba al rubio platino con el que mostró su mejor versión en los primeros compases de la temporada, el argentino volvió a mostrar su mejor cara, mostrando en todo momento incisivo, certero, y preciso con el balón en los pies, siendo un peligro constante para la zaga monegasca.

Un buen hacer que, además, estuvo ligado en todo momento a un gran esfuerzo sobre el verde. Un esfuerzo que, además, se vio recompensado, pues antes de cumplirse la hora de la partido, Vini encontró al argentino por el perfil derecho tras una gran acción. Mastantuono no dudó, y fusiló con la zurda al meta rival, marcando así su primer tanto con la camiseta del conjunto blanco en la Champions League.

Un partido que volvió a poner a Mastantuono en el mapa a escasas semanas de que comience el tramo final de la temporada. Y lo hizo con las mismas armas que demostró al comienzo de la temporada: con esfuerzo y talento. Porque lo que se vio al principio de la temporada es una realidad innegable: el Madrid tiene en el argentino una joya en bruto.