Baloncesto
Chus Mateo sonríe, cierra la firma de la estrella y lo anunciará tras la final de Liga
El Real Madrid ha llegado a un acuerdo y lo va a firmar tras la final de la Liga Endesa, en ese playoff contra el UCAM Murcia, de manera oficial.
Según Piratas del Basket, el jugador croata Mario Hezonja, de 29 años, renovará con el Real Madrid por dos temporadas más, hasta 2026. Hezonja cobrará unos 5 millones de euros más unos pluses por objetivos. El acuerdo no se hará oficial hasta que termine la final de la liga, que comienza mañana frente al UCAM Murcia.
Hezonja está teniendo una gran temporada, con promedios de 10,7 puntos por partido y 4,3 rebotes en la Liga Endesa, y 13,6 puntos y 4,4 rebotes en la Euroliga. Lo que parecía imposible hace unos meses, ya que tenía una gran oferta del Panathinaikos griego y otra del Barça, ha cambiado en las últimas semanas. El Madrid ha conseguido convencer a Super Mario para que esté, como mínimo, dos temporadas más en el equipo blanco.

El Madrid ya va aclarando su futuro en cuanto a renovaciones. Hezonja, Tavares (5 temporadas más), Musa (2 más) y Llull (1 temporada más) ya han renovado. Rudy ha anunciado su retirada a final de temporada y posiblemente también se retire Sergio Rodríguez, aunque aún no lo ha hecho oficial.
Causeur acaba contrato y podría salir este verano, Carlos Alocén ha fichado por el Gran Canaria, a falta de oficialización, y el Madrid tiene prácticamente cerrados los fichajes de Andrés Feliz y Xavier Rathan-Mayes que deberá anunciar al término del curso.
Ahora solo falta saber qué pasará con el pívot francés Vincent Poirier, que tiene una gran oferta del Anadolu Efes. En caso de que se marche, suenan los nombres de Usman Garuba y Juancho Hernangómez como posibles refuerzos.
Foto: ACB Photo
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
