Baloncesto
Andrés Feliz ya es nuevo jugador del Real Madrid
El Real Madrid ha hecho oficial el primer fichaje del verano, el de Andrés Feliz, cumpliendo con todos los pronósticos y confirmando el gran secreto a voces.
El Real Madrid ha hecho oficial la incorporación de Andrés Feliz, jugador del Club Joventut Badalona, tras ejecutar su cláusula de rescisión de 500.000 euros.
El base dominicano se unirá al equipo blanco por las próximas tres temporadas, según ha informado el club madrileño en su comunicado oficial.
«El Real Madrid C. F. ha ejecutado la cláusula de rescisión del jugador del Club Joventut Badalona Andrés Feliz. El base queda vinculado a nuestro club durante las próximas tres temporadas», apuntan
La llegada de Feliz, quien ha demostrado su talento y capacidad en la Liga ACB, representa un refuerzo significativo para el conjunto dirigido por Chus Mateo. Con su habilidad para dirigir el juego y su destacada defensa, Feliz aportará dinamismo y versatilidad al equipo.
La operación subraya el compromiso del Real Madrid por mantener una plantilla competitiva y con profundidad, buscando siempre mejorar en todas las competiciones en las que participa. Andrés Feliz, con su incorporación, tendrá la oportunidad de demostrar su valía en el vigente campeón de la Liga Endesa y subcampeón de la Euroleague.
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
