Baloncesto
Así fue el adiós más emotivo al Chacho: «Es mi casa»
Sergio Rodríguez se despidió del mundo del baloncesto y del Real Madrid, en especial, tras colgar las botas.
Lo hizo en un emotivo acto cerrado, como suelen realizar las leyendas del club, y en su discurso se acordó de todos los momentos de su carrera y de las personas más influyentes.
Dejó para el final a toda su familia y también a miembros destacados del Real Madrid como son Florentino Pérez, Juan Carlos Sánchez o Alberto Herreros, entre otros. A su vez, destacó a Felipe Reyes, Rudy Fernández y Sergio Llull como sus mejores compañeros de vestuario. Además de citar a Pablo Laso, Chus Mateo y a todos sus entrenadores.
“Es un verdadero placer estar aquí. Hoy me despido de algo que amo profundamente: ser jugador de baloncesto profesional. Pero antes que nada quiero empezar dando las gracias al Real Madrid por darme la oportunidad de despedirme en esta casa, en un escenario único y haciéndolo desde una temporada maravillosa con mi familia, amigos y muchas de las personas que han sido fundamentales para poder desarrollar mi carrera profesional”.
“Presidente Florentino, muchas gracias por el esfuerzo y la ilusión que pone el club en la sección de baloncesto. El éxito en estos últimos años es consecuencia del trabajo de mucho tiempo para conseguir esos objetivos. Desde que fiché en el año 2010 hasta la actualidad, el impulso a la sección de baloncesto ha sido enorme. La espectacular instalación en la que nos encontramos hoy está creada para el desarrollo y la mejora, no solo del primer equipo sino de la cantera y es un referente a nivel mundial, a la altura de las mejores instalaciones de la NBA, lo que convierte al Real Madrid en un club referente en la captación de talento”.
“En estos ocho años que he formado parte del Real Madrid he percibido su presencia como algo vital para tener claro los objetivos, que viniendo de usted no pueden ser otros que ganar y hacerlo con los valores que representa el Real Madrid. Muchas gracias por todo, presi”.
“He querido dejar para el final al club que más me ha marcado como deportista y como persona. El lugar donde me siento más identificado: el Real Madrid. Cuando fichas por el Real Madrid sabes que adquieres una enorme responsabilidad, no solo con tus compañeros, entrenadores y personal del club, sino con millones de aficionados que constantemente nos siguen por todo el mundo y con su historia. He podido vivir dos etapas increíbles en este club, ganando un total de 17 títulos, incluidos dos Euroligas”.
Foto: Real Madrid
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
