Baloncesto
Tiene una oferta para dejar el Real Madrid de Chus Mateo, lo quieren blindar
El Real Madrid sabe del interés de la NBA y la posibilidad de entrar pronto en un Draft, pero espera poder blindar a una de sus máximas joyas.
Hugo González ha decidido no aceptar ninguna de las ofertas que le han llegado de la NCAA y prefiere quedarse en el Real Madrid e intentar triunfar a las órdenes de Chus Mateo, quien tiene puestas muchas esperanzas en Hugo.
Chus le ve como el sustituto perfecto para Rudy Fernández, quien después de los Juegos Olímpicos se retirará de la práctica deportiva. El propio Rudy dijo en una reciente entrevista que su heredero era Hugo González, pero que tenían que dejarle trabajar con tranquilidad para que fuera creciendo en su juego, ya que él se veía reflejado en Hugo cuando era joven.
Hugo, con 18 años, la pasada temporada ya disputó 10 partidos con el primer equipo y promedió 3,0 puntos por partido y 2,5 rebotes en Liga Endesa y 1,5 puntos y 1 rebote en la Euroleague.
Bate récords de júnior
La pasada temporada, Hugo González se proclamó campeón de la Euroleague Junior y fue elegido MVP del torneo. Hugo es un jugador muy potente en penetrar a canasta, y un muy buen lanzador de tres puntos. Es muy intenso en defensa, donde tiene facilidad para rebotear y poner tapones dada su gran potencia física.

Ya hay equipos de la NBA interesados en él y pronto podría entrar en el draft. Pese a ello, el Madrid espera blindar a su joven estrella y disfrutar de él durante unos años más, ya que es una de las grandes joyas del baloncesto español y europeo.
Hugo está ante su gran oportunidad tras la marcha de Rudy, para poder demostrar que es su heredero tanto en el Real Madrid como en la selección española.
Baloncesto
El Real Madrid tumba al Andorra y sigue intratable en Liga
Hay partidos que, más allá del marcador, revelan la estructura interna de un equipo. El triunfo del Real Madrid ante MoraBanc Andorra (97‑90) pertenece a esa categoría: un ejercicio de resistencia, ajuste y jerarquía que explica por qué el conjunto blanco gobierna la Liga con una autoridad que trasciende lo estadístico. En un calendario marcado por la inminente semana decisiva de Euroliga, el equipo de Scariolo volvió a demostrar que su identidad competitiva no entiende de contextos ni excusas.
El encuentro comenzó con una versión irreconocible del Real Madrid: desajustado atrás, sin ritmo ofensivo y superado por la energía de un Andorra que llegó a dominar por 17 puntos al descanso. Lejos de ser un accidente, fue un recordatorio de la exigencia que supone competir en dos frentes de máximo nivel. Scariolo, consciente de lo que se avecina en Europa, reservó a Maledon, Abalde y Lyles, lo que obligó al equipo a reinventarse sobre la marcha.
El giro del partido llegó tras el descanso. En apenas 21 minutos, el Real Madrid firmó un parcial acumulado de 63‑30, una cifra que no solo habla de acierto, sino de control emocional y lectura táctica. El equipo ajustó líneas defensivas, aceleró el ritmo y encontró ventajas interiores y exteriores con una naturalidad que solo poseen los conjuntos con una identidad consolidada.
En ese tramo emergieron tres nombres propios: Len, dominante en ambos aros, imponiendo físico y presencia. Tavares, que volvió a ser un eje estructural más que un simple pívot. Feliz, cuya energía y agresividad ofensiva cambiaron la temperatura del partido.
No fue una reacción impulsiva, sino un proceso: el Madrid volvió a su plan, a su baloncesto, a su jerarquía y sumó, con ello, la undécima victoria seguida a nivel doméstico.
Foto: Víctor Carretero – Real Madrid
